El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, acusó este martes a Cuba de patrocinar el terrorismo y de albergar instalaciones de inteligencia vinculadas a China y Rusia, durante una audiencia en el Senado en la que defendió la decisión de la administración del presidente Donald Trump de mantener a la isla en la lista de países patrocinadores del terrorismo.
Las declaraciones se produjeron al ser consultado sobre la política de Washington hacia La Habana.
Rubio sostuvo que Cuba ha respaldado a diversos grupos armados de izquierda en América Latina y citó entre ellos al Ejército de Liberación Nacional (ELN), las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y facciones disidentes de esa organización.
Según afirmó, varios movimientos considerados terroristas por Estados Unidos han recibido apoyo cubano en distintos momentos.
El jefe de la diplomacia estadounidense también aseguró que la isla continúa albergando instalaciones destinadas a la recopilación de información de inteligencia para China y Rusia.
Rubio ha reiterado en varias ocasiones su preocupación por la presencia de estos países en territorio cubano, al considerar que representa una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos debido a la proximidad geográfica entre ambos países.

Las acusaciones forman parte de una postura que la administración estadounidense ha mantenido en los últimos meses respecto a las relaciones de Cuba con Moscú y Pekín.
Informes citados por funcionarios y analistas en Estados Unidos han señalado la existencia de instalaciones de inteligencia en la isla y una mayor cooperación entre Cuba, China y Rusia, aunque el Gobierno cubano rechaza esas afirmaciones y niega que su territorio sea utilizado para actividades que amenacen a terceros países.
La controversia se produce en medio de un contexto de creciente tensión entre Washington y La Habana.
Mientras Estados Unidos mantiene sanciones y otras medidas de presión contra el Gobierno cubano, las autoridades de la isla sostienen que las acusaciones carecen de fundamento y denuncian que forman parte de una estrategia para justificar nuevas acciones contra el país.
Rubio insistió en que es necesario contar con un sistema de vigilancia y respuesta ante lo que considera amenazas a la seguridad estadounidense.
Sus declaraciones se suman al debate sobre el papel de Cuba en la región y sobre las relaciones de la isla con potencias como China y Rusia, un tema que continúa generando diferencias entre ambos gobiernos.


