El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, expresó que el incidente religioso ocurrido en el sur del Líbano, donde un soldado israelí destruyó una estatua de Jesús, ha sido motivo de consternación y rechazo, al tiempo que confirmó la apertura de una investigación penal.
El líder israelí manifestó que el hecho fue condenado en los términos más enérgicos y aseguró que las autoridades militares ya iniciaron el proceso correspondiente para determinar responsabilidades y aplicar las sanciones disciplinarias pertinentes al implicado.
Netanyahu señaló que, como Estado judío, Israel promueve valores de tolerancia y respeto entre las distintas confesiones religiosas.
En ese sentido, sostuvo que en el país conviven diversas comunidades de fe y que se garantiza la libertad de culto como principio fundamental.

El mandatario indicó que el suceso generó preocupación entre la población israelí y reiteró que se trató de una acción aislada que no representa los valores que el Estado afirma defender.
Asimismo, expresó pesar por el impacto que el hecho ha causado entre los creyentes en el Líbano y en otras partes del mundo.
El incidente religioso ocurre en un contexto regional marcado por tensiones, donde el respeto a los símbolos y prácticas de las distintas religiones se mantiene como un tema sensible.
Las autoridades israelíes afirmaron que darán seguimiento al caso hasta esclarecer completamente lo sucedido.
Finalmente, el primer ministro reiteró que Israel lamenta profundamente lo ocurrido y enfatizó su compromiso con la convivencia religiosa, mientras avanza el proceso investigativo sobre la actuación del soldado involucrado.


