El apoyo a Ucrania marcará la visita que realizará este jueves el primer ministro británico, Keir Starmer, a Kiev, donde se reunirá con el presidente Volodímir Zelenski en la última semana de su gestión al frente del Gobierno del Reino Unido.
El encuentro busca reafirmar el respaldo británico a Ucrania frente a la invasión rusa y revisar la cooperación militar entre ambos países.
Según informó Downing Street, con este viaje Starmer «pondrá el broche a dos años de liderazgo para respaldar la lucha de Ucrania por su libertad y soberanía».
La visita se produce días después de que el líder laborista anunciara su dimisión tras perder la confianza de su grupo parlamentario. Está previsto que Andy Burnham asuma el liderazgo de la formación gobernante este viernes y el cargo de primer ministro el próximo lunes.
Durante la reunión, Starmer y Zelenski analizarán los avances en el suministro de capacidades militares destinadas a fortalecer la defensa del territorio ucraniano.
Además, evaluarán las necesidades futuras de apoyo en materia de seguridad, de acuerdo con la información ofrecida por el Gobierno británico.
El Reino Unido recordó que ha comprometido una ayuda militar anual de 3,000 millones de libras para Ucrania y que, desde el inicio del conflicto, ha entregado más de 250,000 drones, unos 8,000 misiles y más de 350,000 proyectiles de artillería.

Asimismo, participa junto a Francia en la Coalición de Voluntarios, integrada por 34 países, y comparte con Alemania el liderazgo del Grupo de Contacto para la Defensa de Ucrania, encargado de coordinar las donaciones militares internacionales.
Starmer afirmó que durante el conflicto ha sido testigo de «la extraordinaria fortaleza del pueblo ucraniano y de la férrea determinación de una nación que se niega a doblegarse».
También sostuvo que el apoyo a Ucrania continuará por parte del Reino Unido, al considerar que ese compromiso responde tanto a la defensa de la seguridad europea como al impacto económico que la guerra ha tenido sobre las familias británicas.
La visita representa la última misión internacional de Starmer antes de dejar el cargo de primer ministro.
El encuentro con Zelenski se desarrolla en un contexto en el que el Reino Unido mantiene su respaldo político y militar a Ucrania, mientras continúa la guerra iniciada tras la invasión rusa.


