Por: Joenny Pérez.- El apoyo de Rusia a Irán fue objeto de preguntas al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien evitó pronunciarse sobre reportes que señalan que Moscú podría estar proporcionando información de inteligencia al gobierno iraní sobre la ubicación y movimientos de tropas, barcos y aeronaves estadounidenses.
El tema del apoyo de Rusia surgió durante un evento celebrado en la Casa Blanca relacionado con deportes universitarios.
Al ser consultado por un reportero de Fox News acerca de esas versiones, el mandatario respondió: “¡Qué pregunta tan tonta! Estamos hablando de otra cosa”.
Con esa reacción, el presidente declinó comentar los informes difundidos por medios estadounidenses que apuntan a una posible cooperación de inteligencia entre Moscú y Teherán en medio de las tensiones en Oriente Medio.

Las preguntas se producen en un contexto marcado por el conflicto regional tras los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra Irán.
Diversos reportes periodísticos han señalado que Rusia podría estar compartiendo información estratégica con el país persa sobre movimientos de fuerzas estadounidenses en la zona.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, también fue consultado sobre esos informes durante una entrevista con CBS News.
En sus declaraciones, aseguró que el presidente “es muy consciente de quién está hablando con quién”. Además, añadió que las autoridades estadounidenses siguen de cerca la situación al señalar: “Estamos rastreando todo”, según un adelanto de la entrevista que aún no ha sido transmitida en su totalidad.

Por su parte, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó ante periodistas que la posibilidad de que Rusia comparta inteligencia con Irán “claramente” no está influyendo en el desarrollo de la guerra con el país persa.
Moscú ha condenado los ataques de Estados Unidos e Israel contra su aliado Irán, aunque ha evitado intensificar sus críticas directas hacia Trump.
Analistas consideran que esta postura podría estar vinculada a la intención de mantener abiertas sus opciones de negociación con Washington en otros escenarios internacionales, entre ellos la guerra en Ucrania.
Expertas citadas por The Washington Post recordaron que Irán dispone de pocos satélites de uso militar y no cuenta con una constelación satelital propia. En ese contexto, disponer de capacidades espaciales del Kremlin podría representar una ventaja significativa.
Según esas especialistas, algunos de los primeros ataques ejecutados por Irán han mostrado un alto grado de precisión y sofisticación.


