El Tribunal Constitucional de Tailandia ordenó este viernes la destitución de la primera ministra, Paetongtarn Shinawatra, tras encontrarla culpable de violar un código ético al criticar a un alto mando militar en un audio filtrado.
El caso contra Paetongtarn, suspendida de sus funciones desde el 1 de julio por decisión del mismo tribunal, se originó a partir de una llamada con el exlíder camboyano Hun Sen, en la que la política tailandesa calificó de «oponente» a un teniente general de su país.
Un panel de nueve magistrados decidió, con seis votos a favor y tres en contra, que la primera ministra había infringido el código ético y que sus comentarios evidenciaban «demostraron falta de unidad entre el Ejército y el Gobierno», según se transmitió en directo.
«Las acciones de la acusada (…) se alinearon más con los deseos de Hun Sen que con los intereses y la seguridad de la nación», señaló uno de los magistrados, que acusó a Paetongtarn de priorizar su «relación personal» con el líder camboyano y tratar de «reducir las críticas a su gestión de la disputa fronteriza» entre Tailandia y Camboya.
El fallo del Tribunal también implica que todos los miembros del Gabinete ministerial deben renunciar a sus cargos.
Paetongtarn Shinawatra, la tercera integrante del influyente clan Shinawatra en asumir el cargo, no se presentó ante el tribunal y escuchó la sentencia desde el edificio de la Casa de Gobierno, adonde llegó pasada el mediodía.
El audio que provocó la destitución fue filtrado en Facebook por el propio político camboyano, quien gobernó ese país entre 1985 y 2023. La llamada ocurrió el 18 de junio, en un contexto de tensión entre ambos países tras la muerte de un soldado camboyano en un combate fronterizo en marzo.
La primera ministra reconoció que se trataba de su voz y pidió disculpas, asegurando que su intención era apaciguar la situación y evitar un conflicto mayor, que finalmente estalló el 24 de julio, dejando al menos 44 muertos durante cinco días de enfrentamientos.
No obstante, más de treinta senadores solicitaron al Tribunal Constitucional que evaluara si las palabras de Paetongtarn constituían una «violación grave de las normas éticas», según el artículo 160 de la Constitución.
La decisión de apartar nuevamente al clan Shinawatra del poder profundiza la inestabilidad política en la segunda economía del Sudeste Asiático, que registra uno de los menores crecimientos de la región, y abre el camino para la selección de un nuevo sucesor en el Parlamento.