Por: Joenny Pérez.- Rusia se declaró preparada para ampliar el suministro de crudo a China y la India ante el impacto que la guerra en Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz puedan tener en los precios internacionales del petróleo.
Así lo afirmó el viceprimer ministro ruso, Alexandr Nóvak, al referirse a la posibilidad de incrementar los envíos hacia esos mercados.
“Siempre estamos listos, nuestro petróleo cuenta con demanda. Si compran, lo venderemos”, declaró Nóvak a la agencia estatal rusa TASS, al ser consultado sobre la disposición de Moscú para aumentar los suministros.
Sus declaraciones se producen en medio de la creciente tensión en Oriente Medio y el riesgo de interrupciones en una de las principales rutas energéticas del mundo.

La víspera, el Gobierno de la India manifestó su preocupación por el impacto económico que la escalada del conflicto en Oriente Medio podría tener en sus cadenas de suministro comercial y energético, lo que abre la puerta a la búsqueda de nuevas fuentes de abastecimiento.
Por su parte, China advirtió que “adoptará las medidas necesarias para proteger su propia seguridad energética”.
China obtiene una parte sustancial de su crudo de Oriente Medio, aunque en los últimos años ha diversificado sus proveedores y reforzado su producción doméstica. Sin embargo, el tránsito por el estrecho de Ormuz continúa siendo un factor clave para la estabilidad de sus suministros, dado que conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el océano Índico y constituye uno de los principales cuellos de botella energéticos del planeta.
La tensión aumentó tras las declaraciones del general de brigada de la Guardia Revolucionaria iraní, Ebrahim Yabari, quien aseguró que no permitirán que pase “ni una gota de petróleo” por el estrecho y que prenderán “fuego a cualquier barco que intente cruzar el estrecho de Ormuz”.

Ante ese escenario, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que, “de ser necesario”, la Armada estadounidense comenzará a escoltar buques cisterna en la zona.
El posible cierre del paso estratégico mantiene en alerta a los mercados y refuerza la disposición rusa a ofrecer más suministro de crudo a las economías asiáticas.


