El encuentro entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el mandatario colombiano, Gustavo Petro, se lleva a cabo este martes a puerta cerrada, sin la presencia de la prensa.
Es común que Trump autorice a último momento el acceso de la prensa al Despacho Oval para que pueda hacer preguntas durante la visita de un jefe de Estado extranjero; sin embargo, en esta ocasión eso no ha ocurrido hasta ahora.
Asimismo, el mandatario republicano no salió a recibir a Petro en el pórtico del Ala Oeste de la Casa Blanca, gesto que sí tuvo con otros dirigentes, como el salvadoreño Nayib Bukele y el argentino Javier Milei.
Petro arribó a la residencia presidencial alrededor de las 10:55 de la mañana, hora de Washington (la misma en Bogotá y las 15:55 GMT), en un vehículo oficial del Servicio Secreto de Estados Unidos que llevaba la bandera de Colombia.
A diferencia de otras visitas de alto nivel, el vehículo accedió por la entrada del Edificio de Oficinas Ejecutivas y no por el Pórtico Norte de la Casa Blanca, además de que no se llevó a cabo la tradicional ceremonia de honor militar.
Se trata del primer encuentro entre Trump y Petro, quien se encuentra en la etapa final de su gobierno, con la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia programada para el 31 de mayo.
El narcotráfico ocupa un lugar central en la agenda, ya que Washington asegura que durante la administración de Petro la producción de cocaína ha aumentado considerablemente, mientras que el mandatario colombiano sostiene que su estrategia de sustitución de cultivos ha dado resultados positivos.
La reunión tiene lugar después de un año marcado por fuertes fricciones diplomáticas entre ambos países.
Durante ese período, el Gobierno de Trump retiró a Colombia la certificación como nación colaboradora en la lucha contra las drogas y anuló la visa de Petro, además de incluirlo —junto a algunos de sus familiares— en la denominada “Lista Clinton”, lo que conlleva sanciones financieras por supuestos vínculos con actividades de narcotráfico.
En paralelo, Petro ha cuestionado duramente la política ambiental de Trump, su posición respecto al conflicto en Gaza y ha rechazado los operativos contra embarcaciones en el Caribe, así como la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero por fuerzas estadounidenses.
No obstante, el 7 de enero, pocos días después de la caída de Maduro, ambos líderes mantuvieron una conversación telefónica en la que acordaron concretar este encuentro.
Trump declaró el lunes que Petro ha “modificado notablemente su actitud” desde la detención del dirigente chavista y expresó su confianza en que la reunión será positiva.
Como consecuencia de las sanciones, el presidente colombiano debió gestionar una visa especial otorgada por el Gobierno de Estados Unidos para poder viajar a Washington.
Además, horas antes de la cita, las autoridades colombianas extraditaron a Estados Unidos al presunto narcotraficante Andrés Felipe Marín Silva, conocido como alias Pipe Tuluá, requerido por un tribunal federal de Texas por cargos de tráfico de cocaína.


