El exrector del Instituto Tecnológico de Las Américas (ITLA), Rafael Jesús Féliz García, negó que, durante el tiempo en que dirigió esa institución, se haya exigido, condicionado o vinculado el otorgamiento de nombramientos y beneficios laborales de los colaboradores a aportes económicos para movimientos o estructuras políticas.
Féliz García se pronunció días después de haber sido removido del cargo y tras varias semanas de versiones surgidas a raíz de una investigación difundida por la periodista Nuria Piera, en la que se denuncia la existencia de un supuesto mecanismo interno de recaudación con fines políticos.
A través de un comunicado público, el exfuncionario aseguró que dichas acusaciones no se corresponden con la realidad y que afectan su reputación y honor personal.
«Es importante aclarar que, durante mi tiempo como rector del ITLA, no se exigió, condicionó ni vinculó el nombramiento, la permanencia, los ascensos o los beneficios de colaboradores a aportes económicos de ningún tipo, ni a favor de movimiento alguno ni de ninguna estructura política», explicó.
Indicó que, con el objetivo de despejar cualquier duda razonable, desde el lunes 19 de enero solicitó formalmente a la Dirección General de Ética e Integridad Gubernamental (Digeig) y a la Unidad Antifraude del Estado la realización de una revisión técnica exhaustiva de los procedimientos institucionales del ITLA, otorgando acceso pleno a la información, al personal y a los procesos internos. Indicó que este proceso ya se inició y que cuenta con toda su colaboración.
Féliz García igualmente se refirió a su situación patrimonial, al precisar que la compra de una propiedad y otros bienes personales se efectuó a través de créditos bancarios convencionales, debidamente respaldados por documentación, y descartó la existencia de un aumento patrimonial fuera de lo regular.
Asimismo, reafirmó su disposición de cooperar con las investigaciones que correspondan y manifestó su confianza en que los mecanismos institucionales permitirán aclarar los hechos y determinar la verdad.


