La Oficina de Derechos Humanos de la ONU afirmó este viernes que Estados Unidos está incumpliendo la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional mediante sus sanciones contra Cuba, lo que supone una violación de sus obligaciones legales y ha contribuido al «desmantelamiento» de los sistemas de alimentación, salud y suministro de agua.
«Este tipo de sanciones sectoriales afectan a los más vulnerables, no son efectivas y no cumplen ni con la Carta de Naciones Unidas ni con el derecho internacional porque las sanciones deben ser impuestas por el Consejo de Seguridad (de la ONU), no por un país», aseguró la portavoz del organismo, Marta Hurtado.
Estados Unidos ha incrementado la presión sobre Cuba al advertir que impondrá aranceles a los países que exporten petróleo a la isla, un recurso del que dependen casi por completo las plantas termoeléctricas encargadas de generar electricidad.
«Los objetivos políticos no pueden justificar acciones que en sí mismas violan los derechos humanos», sostuvo el alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, mediante una declaración, en la que hace un llamamiento para que todos los Estados que han impuestos sanciones sectoriales unilaterales las dejen sin efecto.
En el plano sanitario, el organismo señaló que, por ejemplo, el funcionamiento de las unidades de cuidados intensivos y de las salas de emergencias se ve afectado, al igual que la producción y el almacenamiento de vacunas, productos sanguíneos y otros medicamentos que requieren control de temperatura.
«Si la cadena de frío se rompe entonces no hay suministro de vacunas y puede haber brotes de enfermedades que pueden diseminarse rápidamente», subrayó la portavoz.
Asimismo, la falta de combustible ha alterado el sistema estatal de racionamiento y la canasta básica regulada, lo que ha impactado programas como la alimentación escolar, así como servicios en maternidades y residencias de ancianos, entre otros.
La ONU también subrayó que las sanciones de Estados Unidos dificultan que el Estado cubano cumpla con su obligación de atender las necesidades de las poblaciones más vulnerables. No obstante, recalcó que corresponde a las autoridades hacer todo lo posible para impulsar una mediación y una desescalada de este enfrentamiento.
De igual manera, recordó a las autoridades cubanas que deben respetar los derechos a la libertad de reunión pacífica y de expresión en la isla.
La escasez de combustible también ha afectado las labores de ayuda de la ONU, especialmente las destinadas a enfrentar las consecuencias del huracán Melissa, ocurrido en octubre pasado, ya que la organización no cuenta con acceso preferencial a gasolina o diésel.


