El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó este jueves que la isla está dispuesta a dialogar con Estados Unidos sobre»cualquier tema», con el propósito de construir «una relación entre vecinos civilizada» y de «beneficio mutuo».
En una inusual intervención televisada, el mandatario indicó que Cuba está dispuesta a conversar con Washington desde una «posición de respeto» a la soberanía y la autodeterminación del país, sin tratar asuntos que el Gobierno de La Habana pueda considerar como injerencias.
«De un diálogo como ese se puede construir una relación de vecinos civilizada», subrayó Díaz-Canel.
El Gobierno cubano indicó que estaría dispuesto a tratar con Estados Unidos asuntos como migración, seguridad, lucha contra el narcotráfico, combate al terrorismo, temas medioambientales y cooperación científica, entre otros.
No es la primera ocasión en que Díaz-Canel, en medio de un aumento de tensiones con Estados Unidos tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y el bloqueo del suministro de petróleo a Cuba, recalca que el país está dispuesto al diálogo.
El 12 de enero, en un mensaje publicado en X, el líder cubano afirmó que su Gobierno está listo para “mantener un diálogo serio y responsable” basado en la igualdad soberana, el respeto mutuo, los principios del Derecho Internacional, beneficios recíprocos, sin injerencias internas y con pleno respeto a la independencia de la isla.
Asimismo, negó que existan conversaciones formales con Washington, luego de que el presidente Trump instara a La Habana a «alcanzar un acuerdo antes de que sea demasiado tarde».
El viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, había declarado a la agencia EFE que La Habana no está trabajando con EE.UU. en una mesa de negociación.
Estas afirmaciones contrastan con las repetidas declaraciones de Trump en los últimos días, en las que asegura que su Administración mantiene negociaciones, incluso a alto nivel, con el gobierno cubano.
La operación militar estadounidense en Caracas significó, para Cuba, además de la pérdida de un aliado regional clave, el cese de un suministro energético vital para la isla.
Varios analistas calculan que de los aproximadamente 110, 000 barriles diarios de petróleo que Cuba necesita para cubrir su consumo, Venezuela le aportó cerca de 30,000 en 2025. (basado en contexto general de suministro antes de la interrupción)
El 29 de enero, Trump intensificó la presión sobre Cuba al firmar una orden presidencial que imponía aranceles comerciales a los países que siguieran suministrando petróleo a la isla.


