Gran parte de Europa enfrenta este miércoles un colapso provocado por intensas nevadas, con cientos de vuelos cancelados, miles de pasajeros varados y serias dificultades en el transporte terrestre debido a atascos de varios kilómetros.
Además, un nuevo temporal podría agravar la situación a partir de mañana.
Aeropuertos de ciudades como París, Bruselas y Ámsterdam se han visto obligados a cancelar cientos de vuelos, mientras se registran miles de kilómetros de embotellamientos, suspensiones de servicios de trenes y autobuses, y alrededor de 15,000 personas permanecen sin suministro eléctrico y totalmente incomunicadas en Serbia y Bosnia-Herzegovina.
El norte y noroeste de Francia enfrentan este miércoles un episodio de nevadas que ha dejado acumulaciones de entre cinco y ocho centímetros, provocando atascos de gran magnitud con más de 1,600 kilómetros registrados desde primeras horas del día, además de la cancelación de alrededor de 140 vuelos en París, en los aeropuertos Charles de Gaulle y Orly.
Asimismo, durante la mañana se suspendió la circulación de autobuses urbanos en el área metropolitana de París, mientras que el organismo de transporte público Île-de-France Mobilités instó a los usuarios a comprobar antes de salir de sus hogares la disponibilidad de servicios para poder desplazarse.
Pese a las condiciones adversas, los servicios de metro, trenes de cercanías y tranvías continúan operando con normalidad.
París y su área metropolitana activaron el nivel 3 del Plan de Nieve y Hielo, que contempla la reducción del límite de velocidad a 70 km/h, la suspensión del transporte escolar en las zonas periféricas y otras restricciones similares que también se han aplicado en el oeste de Francia.
En el aeropuerto internacional de Bruselas se cancelaron alrededor de 40 vuelos, mientras que las nevadas obligaron a interrumpir el tráfico ferroviario entre Bélgica y Países Bajos, además de generar importantes congestiones en la red vial.
Se prevé una acumulación de entre tres y seis centímetros de nieve, lo que ha provocado severos atascos en las carreteras de Flandes, así como en áreas de Bruselas y Valonia. Medios locales estiman que las retenciones en las vías nacionales superan los 800 kilómetros.
El temporal también llevó a la suspensión del tráfico ferroviario en la frontera con Países Bajos, debido a la acumulación de nieve en ese país, según informó el operador belga Infrabel.
En Países Bajos, más de 800 vuelos con origen o destino en el aeropuerto de Schiphol, principal terminal aérea de Ámsterdam, fueron cancelados este miércoles a causa de la nieve y los fuertes vientos, obligando a más de 1,000 pasajeros a pasar la noche en el aeropuerto.
A las dificultades en el transporte aéreo se sumaron numerosas cancelaciones y retrasos en el servicio ferroviario, incluida la suspensión de los trenes que conectan con Londres y París.
Las carreteras holandesas también registraron largas filas de vehículos, con atascos que alcanzaron los 700 kilómetros, una situación inédita para una mañana de miércoles desde 1999, según reportes de la prensa local.
En el norte de Escocia, cientos de escuelas permanecen cerradas desde el lunes, especialmente en el condado de Aberdeenshire, donde las autoridades advirtieron que algunas comunidades rurales podrían quedar aisladas por la nieve, además del riesgo de interrupciones en el suministro eléctrico.
La Oficina de Meteorología del Reino Unido emitió una alerta por una ola de frío en Escocia y el norte de Inglaterra, donde se esperan acumulaciones de nieve de hasta diez centímetros. La llegada de la tormenta Goretti podría intensificar las nevadas entre este jueves y el viernes.


