Por: Leanlly Pérez- Desde las 6:30 de la mañana de este lunes, el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), bajo la dirección de Milton Morrison, comenzó a realizar pruebas de antidoping a los choferes de transporte público en las terminales de autobuses urbanas e interurbanas.
El propósito de estas pruebas es garantizar que los conductores no estén bajo los efectos de sustancias ilícitas y puedan operar los vehículos en condiciones óptimas, priorizando la seguridad de los pasajeros.
La iniciativa surge tras una propuesta de los sindicalistas de la Federación Nacional de Trabajadores del Transporte Social Cristiano (Fenattransc), que sugirieron que las pruebas de antidopaje se conviertan en un requisito fundamental para la entrega de licencias de conducir a los choferes de transporte público.
Además de las pruebas de drogas, los conductores también serán sometidos a exámenes para detectar diabetes y problemas de presión arterial, lo que permitirá evaluar su estado de salud general.
Las pruebas se realizarán de manera sorpresiva como parte de un esfuerzo por reducir los riesgos en las vías públicas y asegurar que la “irresponsabilidad” de algunos transportistas no ponga en peligro la vida de los pasajeros.
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