Por: Leanlly Pérez- La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, expresó su preocupación por el aumento de casos de violencia que culminan en infanticidios en el país, señalando que la falta de atención a la salud mental es un factor determinante en este flagelo que afecta a familias y sectores vulnerables.
Durante una reunión de seguimiento del plan de seguridad ciudadana, Raful destacó que los trastornos emocionales y de salud mental, agudizados tras la pandemia, deben ser tratados como una prioridad en las políticas públicas. “Se necesitan más recursos, tecnología y personal para prevenir que estos casos terminen en tragedia”, afirmó.
La ministra explicó que, en coordinación con la Procuraduría General, el Ministerio de la Mujer, la Policía Nacional y el Ministerio de Salud, se ha implementado un esquema integral para enfrentar la violencia de género y proteger a los menores, reconociendo que se trata de un tema sanitario y de seguridad ciudadana.
Raful también subrayó que muchos casos de maltrato infantil no son físicos, sino emocionales o psicológicos, lo que dificulta su detección hasta que ocurre una tragedia. Por ello, enfatizó la necesidad de crear más centros de salud mental y programas de prevención, para que las familias puedan acceder a ayuda gratuita o asequible en momentos de crisis.
Finalmente, la funcionaria llamó a fortalecer la formación y capacidad de respuesta institucional para acompañar oportunamente a las familias y evitar que la desesperación se traduzca en nuevos casos de infanticidios.