Dirigentes políticos de distintas organizaciones partidarias de Noruega cuestionaron este viernes la decisión de la opositora venezolana María Corina Machado de entregar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la medalla del Premio Nobel de la Paz que le fue otorgada el año pasado.
«Aunque Trump haya recibido la medalla, eso no significa que haya ganado el premio de la Paz», afirmó la exministra de Exteriores y diputada liberal, Ine Eriksen Søreide, a la televisión pública noruega NRK .
En declaraciones al mismo medio, el presidente del Partido Centrista, Trygve Slagsvold Vedum, reiteró esa postura y afirmó que la aceptación de la medalla por parte de Trump evidencia que es “elel clásico tonto que tiene que apropiarse de las distinciones y el trabajo de otros”.
«Esto es ante todo algo absurdo y sin sentido», dijo la líder del rojiverde Partido de Izquierda Socialista, Kirsti Bergstø.
Tanto ese partido como otra organización de izquierda, Rojo —ambos aliados del Gobierno laborista en minoría— ya habían expresado anteriormente su rechazo a la elección de Machado.
«Ahora la medalla Nobel está colgada en la oficina de Trump y, desgraciadamente, es una consecuencia predecible de la decisión del Comité Nobel», expresó el portavoz de política exterior de Rojo, Bjørnar Moxnes.
Moxnes manifestó su respaldo a una reforma del Comité del Nobel de la Paz, integrado por cinco miembros designados por el Parlamento noruego cada seis años, de acuerdo con la distribución de fuerzas políticas en la Cámara.
«Los miembros del Comité Nobel noruego deberían ser elegidos según sus cualificaciones», indicó Moxnes.
El exalcalde de Oslo y exdirigente del Partido Laborista, Raymond Johanssen —actualmente director de la ONG Ayuda Popular Noruega— calificó el hecho como “increíblemente embarazoso y dañino para uno de los premios más importantes y reconocidos”.
En ese sentido, el Instituto Nobel Noruego recordó, a través de sus redes sociales y antes del encuentro entre Trump y Machado, que el premio “no puede revocarse, compartirse ni transferirse a otros”, y aclaró que, aunque la medalla puede pasar de manos, la distinción de Premio Nobel de la Paz es intransferible.

