Por: Leanlly Pérez- En San Francisco de Macorís, un fuerte hedor proveniente de un vehículo estacionado en un centro comercial generó preocupación y movilizó al Departamento de Investigaciones Criminales (DICRIM) de la Policía Nacional.
Ante la denuncia, los oficiales acudieron al lugar para investigar la fuente del olor, que había alarmado a varios presentes.
Al llegar, los agentes encontraron al propietario del vehículo, un Toyota Corolla 2002 de color azul, quien al ser interrogado procedió a abrir la cajuela del carro.
El propietario explicó que el olor era originado por comida para perros que había dejado en el vehículo desde el día anterior.
El incidente fue aclarado rápidamente, sin que se encontraran elementos ilícitos en el interior del coche.
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