Por: Joenny Pérez.- El fraude a Medicaid en Carolina del Norte derivó en condenas federales, multas millonarias y el cierre permanente de una clínica falsa que operaba como supuesto centro de tratamiento de adicciones. Un juez federal dictó sentencias contra cuatro personas implicadas en un esquema que defraudó al programa de salud pública por más de 12.7 millones de dólares mediante servicios falsos y pagos ilegales a pacientes.
Sobornos millonarios a pacientes Medicaid
De acuerdo con la investigación federal, el esquema funcionó entre 2018 y 2023. Durante ese período, los acusados pagaron más de un millón de dólares en sobornos a beneficiarios del programa Medicaid, muchos de ellos consumidores de drogas, para que acudieran a tratamientos costosos y pruebas de laboratorio.
Posteriormente, estos servicios eran facturados al programa a través de la empresa Life Touch, LLC y de 1st Choice Healthcare Services, una compañía dedicada a análisis de orina para detectar drogas.
El caso derivó en el cierre definitivo de Life Touch, LLC, un supuesto centro de tratamiento de abuso de sustancias que operaba en las ciudades de Kinston y Goldsboro.
Según la fiscalía federal, la red estaba integrada por Keke Komeko Johnson, de 53 años; Francine Sims Super, de 64; Brandon Eugene Sims, de 40; y Kimberly Mable Sims, de 39, quienes recibieron diferentes condenas por su participación en el fraude a Medicaid.
Las autoridades señalaron que Johnson y Francine Sims supervisaron los pagos ilegales dirigidos a pacientes del programa.
Kimberly Sims, hija de Francine y propietaria de 1st Choice Healthcare Services, pagó sobornos vinculados a supuestos servicios de laboratorio que en realidad no se realizaban.
El fraude Life Touch
Por su parte, Brandon Sims, propietario de Life Touch, recibió millones de dólares provenientes del esquema y, según la investigación, no declaró ni pagó impuestos por esos ingresos.
La fiscalía también indicó que Johnson y Francine engañaron a Medicaid durante varias auditorías realizadas al centro médico.
De acuerdo con las autoridades, ambas proporcionaron información falsa y documentos alterados para aparentar que la empresa no ofrecía sobornos a pacientes. Johnson incluso volvió a mentir durante una investigación civil realizada por la División de Investigaciones de Medicaid mientras ejercía como oficial de cumplimiento de la compañía, mientras que Francine ocupaba la gerencia de la oficina de Kinston.
Sentencias severas
Las sentencias incluyeron seis años de prisión federal para Johnson y Francine Sims, además de pagos de restitución superiores a 15 millones de dólares a Medicaid y sumas adicionales al Servicio de Impuestos Internos (IRS).
Kimberly Sims fue condenada a dos años de cárcel y Brandon Sims a dos años y seis meses, junto con pagos millonarios al IRS y el decomiso de ganancias relacionadas con el fraude.
Multas millonarias y decomisos
La empresa Life Touch, LLC fue multada con 15 millones de dólares y deberá devolver 12,762,511.30 dólares al programa Medicaid. Además, la compañía quedó bajo cinco años de libertad condicional corporativa y deberá disolverse de manera permanente como parte de las consecuencias legales del fraude.
Durante la investigación, las autoridades federales incautaron más de seis millones de dólares en activos relacionados con el caso.

Entre los bienes decomisados se encuentran 1.3 millones de dólares en efectivo, además de vehículos como un Rolls Royce Cullinan 2021, un Chevrolet Corvette 2021 y una Chevrolet Silverado 2020, junto con otras propiedades vinculadas a las ganancias obtenidas mediante el esquema fraudulento.
La sentencia fue dictada por la jueza federal Louise W. Flanagan.


