Por: Joenny Pérez.- El caso de la fosa común hallada en el oeste de Kenia ha generado preocupación tras confirmarse las causas de muerte de varios menores encontrados en el lugar.
Autoridades informaron que catorce de los 25 niños exhumados murieron por prematuridad o por traumatismos en la cabeza.
Los cuerpos fueron localizados junto a los restos de ocho adultos en el cementerio de Makaburini, en el condado de Kericho.
De acuerdo con el patólogo gubernamental Richard Njoroge, los cadáveres presentaban distintos niveles de descomposición, lo que indica que no todos fallecieron en el mismo periodo.
Según los resultados de las autopsias, diez menores murieron por prematuridad y cuatro por traumatismos craneoencefálicos. En otros dos casos no fue posible determinar la causa de muerte debido al estado de los restos.
Entre los 25 niños identificados, diez eran niñas y ocho varones, mientras que en siete casos no se pudo establecer el sexo.

Las autoridades indicaron que los cuerpos restantes continúan bajo análisis, mientras se inicia la evaluación de los cadáveres de adultos encontrados en la misma fosa.
La fosa fue exhumada por el Departamento de Homicidios de la Dirección de Investigaciones Criminales tras el hallazgo inicial de 14 cuerpos. Posteriormente, la cifra aumentó a 33, incluyendo menores y partes humanas adicionales.
El caso de la fosa común ha sido calificado como inusual, ya que algunos cuerpos podrían provenir de hospitales o morgues.
Organismos de derechos humanos han advertido posibles irregularidades en los entierros, mientras continúan las investigaciones y procesos judiciales relacionados con el hecho.


