Haití atraviesa un momento decisivo, a un día de que expire el mandato del Consejo Presidencial de Transición (CPT), una situación que podría generar un vacío institucional y profundizar la crisis multidimensional que golpea al empobrecido país, donde el año pasado casi 6,000 personas murieron a causa de la violencia de las bandas y de las operaciones de las fuerzas de seguridad para enfrentarlas.
Hasta el momento, los actores políticos no han conseguido consensuar un acuerdo sobre la gobernanza del país, lo que mantiene un panorama de total incertidumbre a medida que se aproxima esa fecha, explicó a la agencia EFE el economista Enomy Germain.
La semana pasada, el CPT anunció el inicio de un proceso para reemplazar al actual primer ministro, Alix Didier Fils-Aimé, por un jefe de Gobierno interino con un plazo máximo de 30 días.
Sin embargo, la propuesta fue rechazada por organismos internacionales y por varios países, entre ellos Estados Unidos, que incluso comunicó la revocación de visados a dos consejeros y a sus familiares, por su presunta vinculación con “pandillas y otras organizaciones criminales” en el país caribeño.
Esta semana, la Embajada de Estados Unidos en Haití informó sobre la llegada a Puerto Príncipe de tres buques de la Marina estadounidense, como parte de la Operación Lanza del Sur, con el objetivo de contribuir a un Haití “más seguro y próspero”.
Violencia y colapso económico
Durante el mandato del Consejo Presidencial de Transición (CPT), creado por el Consejo de Seguridad de la ONU, más de 10,000 personas han sido asesinadas en Haití.
Además, el porcentaje de la zona metropolitana de Puerto Príncipe bajo control de las bandas habría aumentado del 80 % al 90 %, según datos de Naciones Unidas, mientras que nuevos sectores de ciudades del interior también han quedado bajo dominio de grupos armados.
A esto se suma que el Consejo no ha logrado organizar elecciones ni restablecer la seguridad pública. Asimismo, el referéndum para la revisión de la Constitución ha quedado relegado sin avances, y tampoco se han concretado los esfuerzos para restablecer el Estado de derecho y fortalecer la justicia.
En el plano económico, la situación sigue deteriorándose en el país más empobrecido de América, con un marcado desgaste de sus infraestructuras.
En cuanto a la inseguridad alimentaria, en abril de 2024 alrededor de 4.5 millones de haitianos se encontraban en esa condición, cifra que aumentó a 5.7 millones en los últimos 22 meses.


