Por: Joenny Pérez.- Una falla eléctrica en Cuba dejó este miércoles sin servicio a dos tercios del país, incluida La Habana, tras la desconexión “inesperada” de la principal termoeléctrica de la isla, informó la Union Nacional Electrica (UNE).
La interrupción afectó amplias zonas del oeste y centro del territorio nacional.
Según la empresa estatal, la caída del sistema se originó por una avería en la caldera de la central termoeléctrica Antonio Guiteras, ubicada en la provincia de Matanzas, a unos 100 kilómetros al este de la capital.
La desconexión provocó la salida del Sistema Electroenergético Nacional y dejó sin suministro a gran parte de la isla.

La UNE señaló que, como consecuencia de la interrupción del sistema eléctrico nacional, también quedaron afectadas las señales de la radio y la televisión nacionales “por problemas técnicos”.
El Ministerio de Energía y Minas de Cuba informó en la red social X que se activaron “todos los protocolos” para trabajar en el restablecimiento del servicio.

La red eléctrica cubana sufre cortes de suministro de manera regular debido al envejecimiento de la infraestructura y la escasez de combustible. Desde finales de 2024, la isla —con una población de 9,6 millones de habitantes— ha experimentado cinco apagones generalizados, en un contexto de dificultades persistentes para garantizar la generación estable de energía.
En febrero pasado, toda la región oriental del país, donde se encuentra Santiago de Cuba, la segunda ciudad más importante, quedó a oscuras por otra avería en la red.
Además de los apagones masivos, la población enfrenta interrupciones diarias prolongadas que impactan servicios básicos y actividades económicas.
Las autoridades han atribuido parte de la crisis energética a la falta de combustible y a las limitaciones en el suministro externo.
Washington, por su parte, justifica su política hacia la isla citando la “amenaza excepcional” que representa Cuba para la seguridad nacional estadounidense. Mientras tanto, los ciudadanos vuelven a enfrentar una interrupción que pone de relieve la fragilidad del sistema eléctrico nacional.


