Los archivos del pederasta Jeffrey Epstein revelan abusos contra mujeres y niñas de una magnitud, sistematicidad y alcance transnacional tan graves que podrían ser considerados, desde el punto de vista legal, “crímenes de lesa humanidad”, afirmaron este lunes nueve relatores y expertos de la ONU.
Los documentos difundidos el 30 de enero por el Departamento de Justicia de Estados Unidos “sugieren la existencia de una empresa criminal global” y “revelan implicaciones aterradoras sobre el nivel de impunidad para estos crímenes”, señalaron en un comunicado conjunto.
Según los expertos, los archivos incluyen referencias a posibles casos de esclavitud sexual, violencia reproductiva, desaparición forzada, tortura, así como tratos inhumanos y degradantes, y feminicidio. Por ello, instaron a “todos los tribunales nacionales e internacionales competentes” a procesar los presuntos crímenes.
Además, indicaron que estos actos se habrían cometido “en un contexto de creencias supremacistas, racismo, corrupción, misoginia extrema y mercantilización y deshumanización de mujeres y niñas de distintas partes del mundo”.
Ante esta situación, solicitaron una investigación independiente e imparcial que permita esclarecer cómo fue posible que estos crímenes ocurrieran durante un periodo tan prolongado.
“Es imperativo que los gobiernos actúen de manera decisiva para responsabilizar a los perpetradores», señalaron, y agregaron que «nadie es demasiado rico o poderoso para estar por encima de la ley”.
Los expertos también lamentaron “graves fallos” en la forma en que se divulgaron los archivos, lo que habría provocado la exposición de información sensible relacionada con las víctimas.
Advirtieron que la falta de protección de su privacidad las deja vulnerables a represalias y estigmatización, por lo que muchas podrían sentirse revictimizadas o incluso ser objeto de manipulación.
Entre los firmantes figuran la relatora sobre la violencia contra mujeres y niñas, Reem Alsalem, así como las relatoras sobre el derecho a la privacidad, Ana Brian Nougrères, y sobre la libertad de reunión y asociación, Gina Romero.

