El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunció este martes que España prohibirá el uso de las redes sociales a menores de 16 años y pondrá en marcha otras iniciativas para reforzar la supervisión de las plataformas digitales, así como para exigir responsabilidades a sus directivos por posibles infracciones.
El anuncio fue realizado durante su intervención ante el pleno de la Cumbre Mundial de Gobiernos, que se celebra en Dubái y reúne a cerca de treinta jefes de Estado y de Gobierno.
Sánchez sostuvo que es imprescindible convertir las plataformas digitales en entornos seguros y saludables. En ese sentido, adelantó que la próxima semana el Ejecutivo aprobará un paquete de medidas que incluirá la prohibición del acceso a redes sociales para menores de 16 años.
Para garantizar su cumplimiento, explicó que las empresas tecnológicas deberán implementar mecanismos de control eficaces y barreras reales que impidan el ingreso de menores a estas plataformas.
El jefe del Gobierno recordó que ya había expresado su intención de exigir responsabilidades a los responsables de estas compañías y que ahora su administración concretará las acciones necesarias para hacerlo efectivo.
En ese sentido, aseguró que, para evitar la impunidad, los responsables de las plataformas digitales deberán asumir consecuencias legales por las infracciones que se produzcan en los espacios bajo su gestión.
Asimismo, se establecerá como delito la manipulación de algoritmos y la difusión amplificada de contenidos ilegales, y se analizarán junto al Ministerio Público las vías para investigar posibles vulneraciones legales relacionadas con plataformas como Grok, TikTok e Instagram.
Sánchez también anunció la puesta en marcha de un sistema de seguimiento, medición y trazabilidad destinado a identificar lo que definió como una “huella de odio y polarización”.
De igual manera, informó que España se ha sumado a otros cinco países europeos en la denominada Coalición de los Dispuestos Digitales, con el objetivo de avanzar de forma coordinada y eficiente hacia una regulación más estricta, ágil y efectiva de las plataformas sociales.
Según indicó el jefe del Ejecutivo, la primera reunión de esta alianza se celebrará en los próximos días.
Sánchez justificó la adopción de estas medidas y el esfuerzo conjunto al considerar que las redes sociales se han transformado en “un estado fallido”, donde se incumplen las leyes, se toleran conductas delictivas y la desinformación prevalece sobre la verdad, mientras una parte significativa de los usuarios es víctima de ataques de odio.


