La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, realizó los primeros ajustes en su gabinete al incorporar a un integrante del equipo de seguridad del derrocado presidente Nicolás Maduro.
Rodríguez nombró al capitán Juan Escalona como ministro del Despacho de la Presidencia, dependencia encargada de coordinar la agenda presidencial y de servir como enlace con las distintas instituciones del Estado.
Escalona integraba el círculo de protección de Maduro, quien fue detenido el pasado 3 de enero junto a su esposa, Cilia Flores, durante un bombardeo de Estados Unidos sobre Caracas.
El ataque dejó al menos 55 efectivos fallecidos, entre ellos 32 cubanos, que formaban parte del esquema de seguridad del exmandatario.
La participación de Escalona, el 4 de enero, en el primer Consejo de Ministros encabezado por Rodríguez despejó versiones que apuntaban a su muerte durante la incursión.
Su designación marca uno de los primeros cambios en la administración interina, que enfrenta una fuerte presión por parte de Washington.
Asimismo, Rodríguez nombró al militar Aníbal Coronado como ministro de Ecosocialismo (Ambiente). Ambos anuncios fueron realizados a través de su canal en Telegram.
«Sé que su lealtad, capacidad y compromiso llevará adelante el seguimiento del desarrollo de los planes de nuestro Gobierno Bolivariano junto al pueblo», escribió Rodríguez sobre Escalona, que fue edecán de Chávez.
Tras el fallecimiento del popular mandatario en 2013, pasó a formar parte del equipo de seguridad de Maduro.
Escalona asumió recientemente como diputado del Parlamento, tras juramentarse el pasado 5 de enero, luego de obtener un escaño en las elecciones celebradas en mayo del año pasado.
«Leal a la Revolución Bolivariana, a Chávez y a Maduro», dice su biografía en su cuenta de Instagram.
Hace apenas unos días, Rodríguez sustituyó al jefe de la guardia presidencial, quien también dirigía el temido organismo de contrainteligencia, y designó además a un nuevo responsable de la política económica.
La llegada del nuevo gobierno supuso un giro en las relaciones entre Caracas y Washington. Incluso, el presidente Donald Trump expresó satisfacción con la sucesora de Maduro y dejó entrever su disposición a sostener un encuentro con ella.


