En un primer momento, el propietario de la agencia, Juan Evangelista Tavares, le prometió una pronta solución, ya sea mediante la devolución del dinero o la entrega de un vehículo en mejores condiciones. Sin embargo, las promesas de solución se vieron opacadas por excusas continuas y retrasos, como fechas incumplidas y la oferta de otro automóvil con millas alteradas.
Según el reporte del Carfax, el vehículo tenía 129,999 millas, pero en la agencia le aseguraron que solo contaba con 60,000 millas, lo que resultó en otro inconveniente para Veras.
A pesar de que Veras firmó un acuerdo ante notario para la devolución de su dinero, el propietario de la agencia, Juan Evangelista, no cumplió con lo pactado.
La situación ha llevado a Veras a calificar el caso como una advertencia para otros compradores, señalando la importancia de verificar cuidadosamente cada transacción y asegurarse de que las personas y empresas involucradas sean confiables. «Este caso es una advertencia», dijo Veras, quien agregó que «es fundamental no entregar dinero sin antes asegurarse con quién estás negociando».
Veras, quien ha estado lidiando con este problema desde el año pasado, señaló que la situación ha sido un verdadero «calvario». Expresó su frustración al sentir que la agencia se burla de él en su cara, y advierte que este tipo de problemas puede evitarse con la debida precaución al realizar compras importantes, como la adquisición de vehículos.
La situación de Veras es un claro ejemplo de cómo las estafas en el mercado automotriz pueden afectar a los consumidores y resalta la necesidad de un mayor control y transparencia en las transacciones comerciales.
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