Legisladores de distintos caucus demócratas del Congreso estadounidense reclamaron este martes la renuncia de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, así como la eliminación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), luego de la muerte de dos personas ocurrida en enero en Mineápolis.
«Necesitamos desmantelar el ICE. Y, en el proceso, la persona que dirige la agencia, bajo cuya supervisión se han cometido estas atrocidades, debería dimitir o ser destituida», dijo el líder del Caucus Hispano, Adriano Espaillat, en una rueda de prensa afuera de la sede de la agencia en Washington.
Otros dirigentes —incluidos los del Caucus Asiático y del Pacífico Americano, el Caucus Negro y el Caucus de Mujeres Demócratas en el Congreso— también reclamaron un proceso de juicio político contra la secretaria de Seguridad, cuyo liderazgo ha sido fuertemente cuestionado tras los hechos ocurridos en Mineápolis.
En la protesta, los manifestantes gritaron «Noem debe irse» y levantaron carteles con la consigna «Que saquen al ICE de nuestras ciudades».
Además, Espaillat aplaudió la decisión de una jueza federal que impide temporalmente al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) restringir las visitas de miembros del Congreso a los centros de detención de inmigrantes sin aviso previo.
«Vamos a poder ejercer nuestras responsabilidades y deberes de supervisión sin ningún tipo de impedimento ni presión por parte del ICE o de la secretaria», subrayó.
Joaquín Castro, miembro del Comité de Asuntos Exteriores, expresó alivio por la liberación el domingo del niño ecuatoriano de cinco años Liam Conejo y de su padre —quienes estaban bajo custodia desde el 22 de enero en un centro de detención migratoria en Mineápolis— pero advirtió que aún hay numerosos menores y familias que siguen recluidos en el mismo centro de ICE.
«Actualmente hay un bebé de dos años encarcelado allí, y una madre detenida con sus dos hijos celebrará mañana el decimoctavo cumpleaños de su hijo mayor», aseguró.
Castro acusó a Noem de permitir y supervisar «un mecanismo de crueldad y perversidad construido por la Administración del presidente Donald Trump».
En diciembre pasado, el gobierno de Donald Trump lanzó la denominada operación Metro Surge, una serie de redadas destinadas a capturar y deportar a inmigrantes indocumentados en Minnesota, un estado gobernado por demócratas, luego de que la Casa Blanca señalara posibles casos de malversación de fondos federales relacionados con la comunidad somalí en esa región.
Estas agresivas acciones de ICE han provocado un fuerte rechazo de las autoridades locales y de miles de manifestantes, que en las últimas semanas han salido a las calles para pedir la retirada de la agencia migratoria del estado.
El presidente Trump ordenó el sábado pasado que se retirara a los agentes federales de las protestas en Minneapolis y otras localidades demócratas, aunque aseguró que seguirán defendiendo las instalaciones federales.
Durante los operativos relacionados con Metro Surge en Minneapolis, agentes de inmigración dispararon y mataron a dos ciudadanos —Renée Good y Alex Pretti, ambos de 37 años— dando lugar a una ola de indignación en todo el país y provocando duras críticas de la bancada demócrata al manejo de la política migratoria por parte del gobierno.


