Las inundaciones y los fuertes vientos provocados por el ciclón Gezani en Madagascar dejaron 59 fallecidos, 15 desaparecidos y miles de desplazados, según informó este lunes la agencia nacional de gestión de desastres en un nuevo balance.
Gezani es la más reciente de varias tormentas tropicales que han golpeado Madagascar en los últimos meses, lo que evidencia la vulnerabilidad de la isla del sur de África ante fenómenos climáticos cada vez más extremos, asociados al cambio climático.
De acuerdo con la Oficina Nacional de Gestión de Riesgos y Desastres (BNRGC), al menos 59 personas murieron y más de 16,000 quedaron desplazadas tras el ciclón, que impactó el país el 10 de febrero.
La mayor parte de las muertes se registró en la ciudad portuaria de Toamasina, en la costa este, antes conocida como Tamatave, el segundo mayor centro urbano del país, con alrededor de 400,000 habitantes.
El organismo también informó que 15 personas continúan desaparecidas, casi una semana después del paso del ciclón.
Además, unas 25,000 viviendas quedaron destruidas, otras 27,000 resultaron inundadas y más de 200 aulas fueron parcial o totalmente arrasadas.
Gezani tocó tierra con vientos superiores a los 250 kilómetros por hora, lo que llevó al gobierno a declarar el estado de emergencia nacional.
Imágenes difundidas por AFP mostraron la magnitud de los daños en Toamasina, con calles aún cubiertas de lodo y escombros, comercios cerrados y viviendas afectadas.
En la zona, residentes hacían filas para recibir alimentos en una escuela primaria habilitada como centro de asistencia, mientras personal de salud evaluaba a las familias ante el riesgo de malaria.
El Programa Mundial de Alimentos advirtió que “la magnitud de la destrucción es abrumadora”, y señaló que la ciudad opera con apenas un 5% de su suministro eléctrico y sin acceso a agua.


