Por: Leanlly Pérez- Los centros de salud en República Dominicana se han convertido en refugios seguros para los haitianos, quienes reciben atención médica sin temor a ser deportados, en medio de operativos migratorios que buscan expulsar a 10,000 indocumentados semanalmente.
El caso de Yolanda, una joven embarazada de origen haitiano atendida en un hospital fronterizo, ilustra la realidad de muchos migrantes que acuden a centros de salud dominicanos debido a la falta de recursos médicos en Haití.
Los médicos locales destacan que la mayoría de las pacientes en la zona son extranjeras, muchas en condiciones precarias de salud, pero aseguran que ofrecen atención sin discriminación.
Mientras tanto, en puntos fronterizos como Dajabón, las deportaciones son constantes. Solo entre octubre y diciembre, más de 76,000 personas fueron devueltas a Haití, generando críticas por parte de organizaciones de derechos humanos, quienes cuestionan el envío de migrantes a un país sumido en pobreza y violencia.
Ante este panorama, los hospitales se convierten en oasis donde los haitianos encuentran atención médica gratuita y de calidad. Personal de salud subraya que nunca rechazan pacientes por su origen o estatus migratorio y destacan su compromiso humanitario.
Sin embargo, también reconocen la presión sobre el sistema de salud debido al incremento en la demanda de servicios por parte de extranjeros.
A pesar de las dificultades, los centros médicos continúan brindando atención y medicamentos esenciales a pacientes vulnerables, reafirmando su papel como refugios seguros frente a las estrictas medidas migratorias.
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