El alcalde de Nueva York, Eric Adams, ordenó el despliegue de mil policías adicionales a El Bronx, que se suman a los que ya patrullan el condado, para enfrentar una ola de tiroteos que ha dejado muertos y heridos.
Además, Adams manifestó su intención de reunirse con pandilleros, considerados responsables de los incidentes de violencia.
«Mil agentes suplementarios se están desplegando aquí para controlar los puntos críticos y las zonas donde se requiere vigilancia», dijo el alcalde, quien también busca incorporar mediadores profesionales como parte de la estrategia para abordar la situación.
«Vamos a poner en marcha un plan de movilización completo», afirmó.
Adams visitó el miércoles el Haffen Park, en El Bronx, donde el 23 de agosto se registró un incidente de violencia de pandillas durante un partido de baloncesto, que dejó un hombre de 32 años muerto y otras cuatro personas heridas de bala.
«Voy a ver si puedo convencer a algunos de los pandilleros para que vengan y se sienten (a conversar). Podría ser en Gracie Mansion (residencia oficial del alcalde), o aquí. Necesitamos sentarnos y participar en la conversación», indicó el funcionario.
«Necesitan comprender las consecuencias de sus acciones», afirmó el demócrata, quien señaló que espera reunirse con los pandilleros en los próximos días y recordó que organizó encuentros similares cuando fue presidente del condado de Brooklyn, asegurando que también puede hacerlo ahora como alcalde.
El alcalde señaló en su mensaje que tanto los agresores armados como las víctimas de los tiroteos son cada vez más jóvenes.
«Cuando las balas vuelan por disputas entre pandillas, no se detiene a decir: ‘Bueno, este no es un pandillero rival’, o ‘este es un pandillero rival’. Acaban con la vida de un inocente», expresó durante un mensaje en el parque.