La Ceremonia Centenaria marcó la apertura artística de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 con un espectáculo protagonizado por los artistas dominicanos Manny Cruz, Techy Fatule, Lomiiel y Lápiz Conciente, quienes encabezaron una puesta en escena que combinó música, danza y tecnología para conmemorar el centenario de la justa deportiva.
El acto inaugural comenzó con la interpretación del himno nacional a cargo del Coro Nacional y la Orquesta Sinfónica Nacional, dirigidos por el maestro José Antonio Molina.
La presentación estuvo acompañada por un grupo de bailarinas de la Compañía Nacional de Danza Contemporánea, que interpretó la pieza con movimientos coreográficos y lengua de señas.
Como parte del espectáculo, una proyección audiovisual recreó el descubrimiento de la isla La Española y resaltó la influencia de las culturas africana, indígena y española en la formación de la identidad dominicana.

Al mismo tiempo, un espectáculo de drones dibujó el mapa de la isla, una pareja bailando merengue y un corazón sobre Santo Domingo, acompañado por un despliegue de luces con los colores de la bandera nacional.
La parte musical continuó con Manny Cruz, quien interpretó la canción «Dominicano soy 2026», de la autoría de Willy González (Redimi2), con producción musical de Antonio González y coreografía de DNI Dancers Studio, bajo la dirección de Osvaldo Víctor.

Luego, Techy Fatule subió al escenario junto a un grupo de bailarines para interpretar la misma producción con ritmo de merengue.
El cierre de la Ceremonia Centenaria reunió a Lomiiel y Lápiz Conciente en una presentación que fusionó el dembow y el rap.

Durante la actuación, una decena de niños bailarines compartió escena con los artistas como representación del relevo generacional de la dominicanidad, mientras el espectáculo concluyó con un nuevo despliegue de luces y drones que recibió la ovación del público.

La producción estuvo a cargo de Alberto Zayas e incluyó más de 30,000 insignias LED de PixMob, un espectáculo de láser de Dog From The Moon, 1,100 drones de Sky Elements, más de 900 bailarines, unas 27 cámaras para la transmisión televisiva con tecnología REMI y vestuarios confeccionados con 4,850 yardas de tela por grupos de danza y artesanos dominicanos.


