Las hijas del fundador de Mango, Isak Andic, negaron este viernes la existencia de conflictos familiares por el testamento durante su declaración como testigos ante la jueza que investiga a su hermano Jonathan por la muerte de su padre, ocurrida en diciembre de 2024.
Sarah y Judith Andic aseguraron que el reparto de la herencia nunca fue motivo de disputa, al explicar que Isak Andic se reunía cada año con sus cuatro hijos para consensuar el testamento y ajustar cualquier adelanto recibido en vida como parte de futuras asignaciones patrimoniales.
Las hermanas también rechazaron la versión de que existiera una mala relación entre Jonathan y su padre debido a una posible salida forzada de la empresa.

Según explicaron, Jonathan había acordado con Isak Andic apartarse de la multinacional para enfocarse en proyectos personales, mientras mantenía su rol como consejero.
El proceso judicial investiga la muerte del empresario, ocurrida durante una excursión en la montaña de Montserrat, en Barcelona, donde cayó desde cien metros mientras se encontraba solo con Jonathan.
Las autoridades analizan si el hecho se trató de un accidente o de un posible homicidio.

Las declaraciones de Sarah y Judith contrastan con las ofrecidas por Estefanía Knuth, pareja de Isak Andic, quien afirmó que el empresario tenía intención de modificar el testamento para destinar parte de su patrimonio a una fundación con fines sociales, hipótesis que la Fiscalía y la jueza consideran relevante dentro de la investigación.
Tras comparecer ante la justicia, portavoces de la familia reiteraron que ambas hermanas mantienen su “absoluta convicción” sobre la inocencia de Jonathan y aseguraron que esperan que la verdad prevalezca mientras continúan las indagatorias sobre el caso.


