El centro migratorio conocido como Alligator Alcatraz, símbolo de la política de deportaciones durante la segunda presidencia de Donald Trump, cerrará sus operaciones tras ejecutar casi 21.000 deportaciones, según anunció este jueves el gobernador de Florida, Ron DeSantis.
El cierre fue informado por DeSantis durante una visita al recinto, ubicado al oeste de Miami, donde explicó que ya están en marcha los trabajos de desmovilización de las instalaciones.
El gobernador sostuvo que el centro contribuyó a retirar de las calles a personas consideradas peligrosas y a sacarlas tanto de Florida como de Estados Unidos.

El anuncio coincide con un aumento de la presión de grupos civiles y funcionarios para revocar el acuerdo entre el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) y la Policía de Miami.
Decenas de activistas se concentraron este jueves en el Ayuntamiento de Miami para respaldar una propuesta que busca poner fin al llamado Acuerdo 287(g), que permite a la Policía local detener inmigrantes indocumentados para su posterior deportación.
La iniciativa fue presentada por la comisionada Christine King, mientras organizaciones como la Coalición de Inmigrantes de Florida denunciaron que este convenio ha convertido a Miami en la entidad municipal con más encuentros migratorios en todo el estado.

Según expusieron, la oficina de ICE en Miami, que también cubre Puerto Rico y las Islas Vírgenes, lidera los arrestos migratorios desde el inicio del segundo mandato de Trump.
Los datos citados por las organizaciones indican que Miami acumuló 41.310 aprehensiones migratorias desde enero de 2025 hasta los primeros cuatro meses de 2026, superando a ciudades como Dallas, Nueva Orleans, Houston, Atlanta, Chicago y San Antonio.

Además, la Coalición de Inmigrantes de Florida afirmó recibir unas 1.000 llamadas mensuales de personas que buscan ayuda.
El cierre del centro migratorio y el debate sobre la continuidad del acuerdo con ICE mantienen la atención sobre la política migratoria en Florida, mientras organizaciones insisten en que las medidas están afectando a miles de familias y comunidades inmigrantes en la región.


