El presidente Luis Abinader promulgó la Ley 30-26, una normativa orientada a impulsar el crecimiento económico y establecer medidas para mitigar los efectos de la crisis internacional, luego de su aprobación en el Congreso Nacional.
La disposición busca fortalecer la estabilidad fiscal y el desarrollo sostenible del país. La Ley 30-26 también pretende mejorar la capacidad del Estado para responder a los cambios del entorno económico global.
La legislación tiene como objetivo promover el desarrollo sostenible y el bienestar general de la población, así como crear condiciones favorables para el crecimiento económico y social de la República Dominicana.
Además, contempla el fortalecimiento del manejo responsable de los recursos públicos y el cumplimiento tributario bajo criterios de equidad, progresividad y capacidad de pago.
Otro de los puntos centrales de la Ley 30-26 es la preservación de la estabilidad fiscal y económica como base para mantener la confianza en las instituciones y fomentar la generación de empleos.

El marco legal se enmarca en un contexto internacional caracterizado por la incertidumbre financiera y económica.
La normativa establece la necesidad de adoptar medidas que refuercen la disciplina fiscal, la sostenibilidad de las finanzas públicas y la previsibilidad en la gestión económica.
Estas acciones buscan robustecer la capacidad del Estado para responder de forma eficiente y oportuna a los desafíos nacionales e internacionales.
El Gobierno destacó que estas disposiciones forman parte de una estrategia orientada a garantizar el crecimiento sostenido del país, reforzando la confianza en el sistema económico y promoviendo un entorno favorable para la inversión y el desarrollo.
Con la promulgación de la Ley 30-26, el Ejecutivo reafirma su compromiso con la estabilidad macroeconómica y la adopción de políticas públicas enfocadas en enfrentar los efectos de la coyuntura global sobre la economía dominicana.


