La visita de Estado concluyó este jueves en la Casa Blanca con elogios del presidente Donald Trump al rey Carlos III, a quien definió como “el más grande de los reyes” durante la despedida oficial de los monarcas británicos.
El cierre puso fin a una agenda diplomática de cuatro días en Estados Unidos marcada por encuentros institucionales y gestos simbólicos.
Trump recibió al monarca y a la reina Camila en el Pórtico Sur de la Casa Blanca para una breve ceremonia final. Ante periodistas presentes, destacó la figura del soberano británico y afirmó que su país necesita más personas como él. Luego de varios saludos y una conversación final, los visitantes abandonaron la residencia presidencial.

La gira de Carlos III y Camila incluyó posteriormente una visita al Cementerio Nacional de Arlington, en las afueras de Washington, donde rindieron homenaje a soldados estadounidenses fallecidos en combate. Más tarde, también tenían previsto reunirse con representantes indígenas en un parque nacional.
La visita oficial fue presentada inicialmente como una conmemoración de la alianza histórica entre Estados Unidos y el Reino Unido, en el marco del aniversario 250 de la independencia estadounidense.
Sin embargo, el recorrido también fue interpretado como un esfuerzo por reforzar la relación bilateral en medio de recientes tensiones transatlánticas vinculadas al conflicto con Irán.
Durante los últimos meses, Trump ha cuestionado públicamente al primer ministro británico, Keir Starmer, por su oposición a la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán.

Ese contexto dio mayor relevancia política al viaje de la familia real británica y a los mensajes emitidos desde Washington.
El mandatario estadounidense, de 79 años, ha hecho comentarios en ocasiones anteriores sobre la figura de la monarquía, mientras sus críticos lo acusan de ampliar el poder presidencial.
Tras concluir su agenda en territorio estadounidense, el rey Carlos III y la reina Camila partirán hacia Bermudas, territorio británico en el Atlántico.


