La gasolina en Estados Unidos alcanzó este miércoles un nuevo máximo al situarse en 4.23 dólares por galón, equivalente a 3.78 litros, según datos de la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA).
La Gasolina récord refleja el impacto de la tensión geopolítica en Oriente Medio y la presión sobre los mercados energéticos internacionales.
El alza está vinculada al conflicto regional y al bloqueo en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más relevantes para el comercio mundial de crudo.
Por esa vía transitaba cerca del 20 % del suministro global de petróleo, por lo que cualquier interrupción repercute en los costos internacionales del combustible.
En las últimas semanas, la guerra en Oriente Medio ha impulsado una fuerte escalada de precios en el mercado petrolero. El crudo intermedio de Texas (WTI), referencia en Estados Unidos, superó los 100 dólares por barril, mientras el Brent avanzó por encima de los 114 dólares durante la jornada.
Analistas atribuyen ese comportamiento a la incertidumbre sobre el suministro y a la volatilidad generada por el conflicto.

Otro elemento que añade presión es la salida de Emiratos Árabes Unidos de la OPEP y la OPEP+, decisión reportada en medio de perturbaciones en el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz.
Además, reportes recientes indican una reducción relevante en la producción del cartel petrolero durante marzo, lo que ha reducido la oferta disponible en el mercado.
El encarecimiento del combustible ya tiene efectos en los hogares estadounidenses. Reportes citados por medios financieros señalan que, por ahora, el mayor impacto recae sobre las familias de menores ingresos, que destinan una mayor proporción de sus recursos al transporte y servicios básicos.
También advierten sobre el riesgo de que el aumento se traslade a otros productos esenciales.
El aumento en la gasolina también genera preocupación por su posible incidencia en la inflación y en los costos logísticos.
Si la situación en Ormuz se prolonga y continúan las restricciones de suministro, expertos prevén que los precios podrían seguir elevados en las próximas semanas, afectando tanto a consumidores como a empresas.


