La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, advirtió sobre una “cultura del desorden” en la sociedad dominicana y exhortó a la población a priorizar la ayuda a las víctimas antes que grabar situaciones de violencia.
El señalamiento se produjo durante una reunión del Plan de Seguridad Ciudadana, donde insistió en la necesidad de fortalecer la convivencia y la responsabilidad colectiva, en el marco de la cultura del desorden.
El encuentro fue encabezado por el presidente Luis Abinader, como parte de las acciones de seguimiento de la Fuerza de Tarea Conjunta.
En ese espacio, las autoridades evaluaron estrategias orientadas a reducir los hechos delictivos y reforzar la seguridad en el país.
El llamado de la funcionaria ocurre tras un hecho reciente registrado en Santiago de los Caballeros, donde un conductor de un camión recolector de basura falleció tras ser atacado por un motociclista, luego de una persecución por parte de un grupo de motoconchistas.

Este caso ha generado preocupación en torno al comportamiento ciudadano frente a situaciones de violencia.
Durante su intervención, Raful cuestionó la reacción de las personas ante hechos trágicos, señalando la tendencia a grabar en lugar de asistir.
“Tenemos que reflexionar si queremos vivir en la sociedad del espectáculo donde grabamos frente a la tragedia sin auxiliar y sin hacer absolutamente nada; si queremos vivir en la cultura del desorden donde nadie quiera cumplir la ley y atacar a las autoridades cuando las mismas quieran hacerla cumplir…”, expresó.

La ministra también respaldó el Pacto de Estado contra la Violencia y la Criminalidad impulsado por la Procuraduría General de la República.
Indicó que desde el Ministerio de Interior y Policía se mantienen activas mesas de seguridad en todo el territorio nacional como parte de los esfuerzos para enfrentar la delincuencia.

Las autoridades reiteraron la importancia de una ciudadanía activa y comprometida con el cumplimiento de las normas.
Asimismo, señalaron que la colaboración social es clave para prevenir la violencia y fortalecer la seguridad, en un contexto donde se busca revertir conductas asociadas a la cultura del desorden.


