El sector agropecuario se encuentra en un proceso de articulación impulsado por el Gobierno, luego de que el presidente Luis Abinader exhortara a los actores de esta área a trabajar de forma coordinada para definir acciones que permitan su fortalecimiento y modernización.
El planteamiento fue realizado durante un taller enfocado en la priorización y articulación del campo dominicano.
El mandatario destacó que el país tiene la oportunidad de consolidar un modelo productivo más integrado, con metas claras que permitan dar seguimiento a los avances y realizar ajustes cuando sea necesario.
Asimismo, valoró el espacio de diálogo como una iniciativa que facilita la continuidad de los logros alcanzados en años recientes y el abordaje de los desafíos actuales.

En ese contexto, el jefe de Estado resaltó el papel de la innovación tecnológica en el desarrollo del campo, señalando el uso de herramientas como drones, los cuales contribuyen a optimizar procesos productivos.
También reiteró el compromiso oficial de impulsar la adopción de nuevas tecnologías y fomentar el relevo generacional, con miras a garantizar la sostenibilidad del sector agropecuario.

Durante la actividad, el ministro de Agricultura, Francisco Oliverio Espaillat Bencosme, explicó que su gestión prioriza la modernización, el aumento de la productividad y el fortalecimiento de la seguridad alimentaria.
Indicó que la mecanización agrícola será uno de los ejes principales para mejorar la eficiencia y reducir costos en la producción.
El funcionario también planteó la necesidad de diversificar la producción, fortalecer la agroindustria y ampliar las exportaciones, además de facilitar el acceso a financiamiento, seguros y tecnología.

Estas acciones buscan hacer la actividad agrícola más rentable y atractiva, especialmente para los jóvenes, al tiempo que se promueve el desarrollo rural y la asociatividad.
El encuentro reunió a representantes de instituciones públicas, gremios empresariales, productores y organismos internacionales, quienes trabajan en la definición de líneas estratégicas para fortalecer la capacidad productiva, mejorar la resiliencia del sector y responder a los efectos de la crisis internacional en los precios de los alimentos.


