El plan ante crisis internacional fue desarrollado por el Gobierno desde el Consejo de Gobierno del 19 de marzo.
La iniciativa busca enfrentar el impacto de la coyuntura global marcada por el alza del petróleo. Las medidas fueron delineadas por el ministro de Hacienda, Magín Díaz, como parte de una estrategia económica integral.
En una alocución el 22 de marzo, el presidente Luis Abinader explicó que el plan contempla tres objetivos principales.
En primer lugar, mantener la estabilidad económica mediante la protección de los hogares más vulnerables. Para ello, se fortalecerán los programas sociales y se reasignarán recursos desde partidas menos prioritarias.
Indicó que se identificaron cerca de 10,000 millones de pesos para estos fines sin aumentar el gasto total.
En segundo lugar, el Gobierno monitorea los precios de alimentos e insumos agropecuarios. En ese sentido, se implementará nuevamente un subsidio a los fertilizantes por un monto inicial de 1,000 millones de pesos.
El objetivo es mantener los precios previos a la crisis y evitar que los aumentos internacionales impacten el costo de los alimentos.

Como tercer eje, el mandatario señaló que se busca sostener la inversión pública como motor del crecimiento económico. Esta medida se mantendrá pese al contexto internacional complejo, con el propósito de dinamizar la economía nacional.
El presidente también destacó los subsidios aplicados a combustibles y electricidad.
Precisó que en 2025 se destinaron 11,500 millones de pesos a combustibles y más de 105 mil millones al sector eléctrico.
Explicó que el presupuesto fue elaborado con un precio de 65 dólares por barril de petróleo, pero el incremento a casi 100 dólares ha generado mayores presiones fiscales.

Ante esta situación, indicó que los ajustes graduales en los precios de los combustibles responden a una medida responsable. Estos permitirán reducir el subsidio en al menos 12,000 millones de pesos en lo que resta del año.
No obstante, reiteró que el gas licuado de petróleo se mantiene sin variación y que los combustibles continúan subsidiados en montos significativos para proteger a la población.


