Por: Joenny Pérez.- El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, calificó la guerra en Irán como “un extraordinario error” y reiteró la postura de su Ejecutivo ante el conflicto que se desarrolla en Oriente Próximo.
Durante una comparecencia ante la prensa, el mandatario señaló que la guerra en Irán forma parte de una crisis internacional que requiere respuestas ajustadas al derecho internacional y a la legislación española en materia de defensa.
Sánchez tiene previsto comparecer ante el Congreso de los Diputados, previsiblemente a finales de marzo, para informar sobre la posición del Gobierno español respecto al conflicto en Oriente Próximo.

En esa intervención también abordará las decisiones adoptadas en política exterior y de defensa en relación con el aumento de las tensiones en la región.
Uno de los puntos que ha generado debate es el envío de la fragata Cristóbal Colón, uno de los buques de guerra más modernos de la Armada española, hacia Chipre.
El despliegue busca reforzar el flanco oriental de Europa ante posibles amenazas o tensiones vinculadas a la situación regional y al conflicto con Irán.
El Gobierno ha dejado claro que no contempla someter esta decisión a votación en el Parlamento.
Sánchez sostuvo que el despliegue se ampara en la Ley Orgánica de Defensa Nacional, argumentando que la fragata no se incorpora a una nueva misión militar, sino que continúa participando en una operación ya existente.

Hasta ahora, el buque realizaba tareas similares en el mar Báltico, por lo que, de acuerdo con el Gobierno, únicamente se modifica el área geográfica de actuación.
Durante una comparecencia conjunta con el primer ministro de Portugal, Luis Montenegro, tras la celebración de una cumbre bilateral entre ambos países, Sánchez defendió la legalidad de la decisión adoptada por su Gobierno. “Si nosotros defendemos la legalidad internacional, y esa es nuestra tranquilidad, en todos y cada uno de los conflictos que asolan el mundo, ajustamos nuestras decisiones a la legalidad nacional”, afirmó.
El mandatario añadió que el objetivo del despliegue es apoyar a Chipre dentro de una misión que calificó como defensiva. En ese sentido, explicó que el Gobierno español busca contribuir a la estabilidad regional sin participar en acciones ofensivas, manteniendo el cumplimiento de la legislación aprobada por las Cortes en 2005 en materia de defensa nacional.


