Estados Unidos empezará a aplicar este martes un arancel global del 10 % a los productos importados, a pesar del reciente anuncio del presidente Donald Trump sobre la imposición de una tasa mundial del 15 %, lo que genera mayor incertidumbre y confusión en torno a la política arancelaria del país.
El pasado viernes, luego de que la Corte Suprema invalidara gran parte de la agenda arancelaria de Trump, el mandatario anunció que aplicaría de forma expedita un arancel fijo del 10 % a todos sus socios comerciales, amparándose en una legislación distinta.
Posteriormente, publicó un mensaje en su red Truth Social en el que anunció que, con efecto inmediato, aumentaría el arancel global del 10 % al 15 %, al considerar que ese nivel era completamente legal.
No obstante, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. emitió ayer un comunicado en el que notificó a los importadores que el arancel comenzará en un 10 % y se aplicará a “todos los países durante un período de 150 días, salvo que estén expresamente exentos”.
Según «la proclamación emitida por el Presidente el 20 de febrero de 2026, que impone un recargo temporal a la importación (…), vigente con respecto a las mercancías ingresadas para consumo o retiradas del almacén para consumo a partir de las 00:01, hora estándar de (la costa) este, del 24 de febrero de 2026, todas las mercancías que ingresen a Estados Unidos, independientemente de su país de origen, están sujetas a un recargo adicional del 10 % a la importación, a menos que estén específicamente exentas», explica la nota de la Oficina de Aduanas.
De este modo, se confirma que el arancel global arrancará en un 10 %, aunque la administración trabaja en una orden separada para elevarlo al 15 %, la cual deberá ser firmada por Donald Trump y aún no tiene fecha definida, según informó NBC.


