Al menos 299 personas fueron asesinadas en Haití durante enero de 2026, la mayoría a causa de disparos o enfrentamientos armados, de acuerdo con un informe publicado por la Orden de Defensores de los Derechos Humanos (Ordedh), una ONG haitiana dedicada a la protección de los derechos fundamentales.
El informe, que la propia ONG calificó como “de una gravedad insoportable”, refleja el agravamiento de la crisis de inseguridad que desde hace años golpea al país caribeño.
“Este balance ilustra una realidad en la que morir se ha convertido en un riesgo diario para todos los haitianos”, indica el documento, que subraya que las 299 víctimas “no son solo estadísticas, sino familias destrozadas y un tejido social que se desgarra cada día ante la mirada de una sociedad traumatizada”.
Según los datos recopilados por Ordedh, la coalición de bandas armadas Viv Ansanm —considerada una de las más poderosas y activas en la capital y sus alrededores— sería responsable del 42,81 % de los homicidios registrados durante ese período.
Los civiles constituyen cerca del 32,11 % de las víctimas, lo que, de acuerdo con la organización, pone en evidencia el “impacto desproporcionado” de la violencia de las pandillas sobre personas ajenas a los enfrentamientos.
El informe también advierte sobre una “explosión de secuestros” que sigue desafiando la autoridad del Estado haitiano, en medio de la expansión de las bandas más allá de Puerto Príncipe hacia zonas como Artibonite y Centre.
La situación se agrava tras el fin del mandato del Consejo Presidencial de Transición a inicios de febrero de 2026, lo que incrementa la incertidumbre política y reduce la capacidad de respuesta institucional.
Persistencia de la crisis humanitaria
El reporte de Ordedh se suma a las constantes alertas internacionales sobre la crisis humanitaria en Haití. Durante 2025, la ONU y otras fuentes registraron más de 5.900 muertes por violencia armada y más de 1,4 millones de desplazados internos. Algunas estimaciones señalan que las pandillas controlan hasta el 90 % de Puerto Príncipe.
Organizaciones como Human Rights Watch y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos han señalado que Haití presenta una de las tasas de homicidios más elevadas del mundo, con abusos que incluyen masacres, violencia sexual, reclutamiento de menores y extorsiones sistemáticas.
Ante este panorama, Ordedh exhortó a la comunidad internacional y a las autoridades haitianas a tomar medidas urgentes para restablecer el orden y garantizar la protección de la población civil, mientras la violencia continúa debilitando las estructuras del Estado.

