Un juez de Estados Unidos dispuso este jueves que la demanda por 10,000 millones de dólares presentada por el presidente Donald Trump contra la BBC sea llevada a juicio en febrero de 2027.
El mandatario acusa a la cadena británica de haber editado de manera “engañosa” su discurso del 6 de enero de 2021 en un documental.
Según documentos de la Corte del Distrito Sur de Florida, el juez Roy K. Altman rechazó la solicitud de la BBC para desestimar el caso.
La emisora había argumentado en enero que el tribunal no tiene “jurisdicción personal” sobre ella y que Trump no logró sustentar una reclamación válida por daños.
«Este asunto está destinado a un juicio durante el calendario de dos semanas de la Corte que comienza el 15 de febrero de 2027», indicó la resolución de Altman.
La orden judicial también instruyó a las partes a seleccionar mediadores en marzo próximo y a comenzar en septiembre el proceso de elección de testigos expertos.
Trump presentó en diciembre una demanda con dos reclamaciones de 5,000 millones de dólares cada una. En ella acusa a la BBC de difamación por la supuesta edición “maliciosa” de un documental transmitido días antes de las elecciones del 5 de noviembre de 2024, además de alegar la violación de una ley de Florida relacionada con prácticas comerciales engañosas.
El documental, titulado “¿Trump: segunda oportunidad?”, fue emitido en el programa Panorama de la BBC. Según la demanda, la producción habría combinado fragmentos separados del discurso de Trump para dar a entender que él planeaba marchar con sus seguidores hacia el Capitolio y “luchar como demonios”, una edición que el exmandatario califica como “falsa, difamatoria y maliciosa”.
En su petición para que el caso fuera desestimado, la BBC negó que el contenido se hubiera distribuido a través de BritBox, la plataforma que transmite programas británicos en Estados Unidos y otros países. Además, argumentó que el republicano no puede probar que la edición se realizó con “malicia real”.
Aunque la cadena británica ofreció disculpas el año pasado por lo que calificó como un “error”, se negó a pagar una compensación y aseguró que enfrentaría la demanda en los tribunales.
La controversia generada por este caso provocó la renuncia, el pasado 9 de noviembre, del director general de la BBC, Tim Davie, y de la jefa de informativos, Deborah Turness, así como de un integrante del consejo supervisor de la emisora pública.


