En el marco de su agenda oficial en los Emiratos Árabes Unidos (EAU), el presidente de la República, Luis Abinader, se reunió con la comunidad dominicana residente en ese país, con quienes conversó sobre su experiencia en el exterior, sus proyectos y el desarrollo que atraviesa la nación.
Según una nota de prensa de la Presidencia, durante el encuentro, el mandatario reiteró su interés en mantener un contacto directo con la diáspora dominicana.
“Siempre me gusta compartir y sentir ese orgullo de los dominicanos dondequiera que asistimos», expresó, agradeciendo la presencia de los asistentes.
El jefe de Estado resaltó que la República Dominicana continúa avanzando pese a los retos, con indicadores sociales y económicos en mejora constante.
“Nunca es suficiente, pero los indicadores han ido mejorando”, afirmó, al tiempo que subrayó que el país se ha consolidado como uno de los de menor criminalidad después del Salvador, en Latinoamérica y el Caribe y el cuarto de toda Latinoamérica, además de registrar reducción en muertes por accidentes de tránsito y progresos en la red hospitalaria.
El presidente Abinader también destacó el dinamismo de sectores clave como el turismo y las zonas francas, así como los proyectos estratégicos que buscan impulsar un desarrollo más equilibrado.
En ese sentido, mencionó iniciativas como el desarrollo turístico de Pedernales, que definió como uno de sus principales legados por su impacto en el sur, y la construcción de un nuevo puerto en Manzanillo para fortalecer las exportaciones.
El mandatario señaló que la diversificación económica ha sido fundamental para el crecimiento sostenido del país y aseguró que el objetivo es continuar reduciendo las brechas sociales.
“La pobreza la recibimos en un 25 % y estimamos cerrar el 2025 alrededor de un 17.5 %. Ese es el medidor más importante, porque es el que saca a la gente de la pobreza”, puntualizó.
En materia institucional, destacó los avances democráticos y la libertad de prensa, así como la estabilidad que distingue a la República Dominicana en una región convulsa. “Somos un faro de tranquilidad y de sosiego. No somos un país de extremos; tenemos que proteger esa paz, avanzar y mejorar todo lo que sea necesario”, manifestó.
El presidente también abordó desafíos como la crisis en Haití y la situación regional, reiterando que el Gobierno trabaja para preservar la estabilidad y las oportunidades de crecimiento. “Algo hemos hecho bien como país en los últimos 30 años. Hemos aprendido de los errores y seguiremos avanzando para mejorar la calidad de vida de todos”, sostuvo.


