La Asociación de Estados del Caribe (AEC) inició ayer un encuentro en Panamá con el objetivo de explorar soluciones ante la escasez de recursos financieros que enfrenta Haití, luego de que la comunidad internacional solo aportara el 23,9 % de los 908 millones de dólares requeridos para 2025, lo que ha agravado la crisis humanitaria en un país afectado desde hace años por altos niveles de violencia.
«Los Estados miembros de la AEC han ratificado su compromiso de no dejar a ninguna nación atrás, elevando la crisis haitiana a una prioridad estratégica para el Gran Caribe. El objetivo final es la consolidación del ‘Plan de Acción para la Asistencia Humanitaria y el Desarrollo de Haití’, que será implementado por un Comité Directivo compuesto por diez países y copresidido por Haití y México», dijo la AEC en un comunicado.
De acuerdo con un informe de la AEC, difundido antes de la conferencia que finaliza este martes, el respaldo humanitario continúa siendo gravemente insuficiente, en un escenario que el documento describe como la crisis de seguridad y gobernabilidad más severa del hemisferio occidental.
El reporte señala que el Plan de Necesidades y Respuesta Humanitaria (HNRP) 2024-2025 registra uno de los niveles de financiamiento más bajos a escala global.
Mientras que entre 2023 y 2024 la cobertura se mantuvo entre el 30 % y el 33 %, en 2025 el apoyo disminuyó aún más, alcanzando apenas un estimado del 22,6 % —alrededor del 23,9 % al cierre del año— de los 908 millones de dólares requeridos.
«Este déficit sostenido dificulta la restauración de servicios críticos para menores, interrumpe la programación plurianual e impide la ampliación de los sistemas de protección», advierte.
Siguiendo recomendaciones anteriores, la creación de una plataforma regional permanente de coordinación sobre el financiamiento humanitario para Haití permitiría concentrar en un mismo espacio a gobiernos, donantes, entidades financieras y socios ejecutores del Gran Caribe, con el fin de precisar las necesidades reales, dar seguimiento a los flujos de recursos e identificar posibles duplicidades o vacíos en la asistencia.
Según la secretaria general de la AEC, Noemí Espinoza Madrid, pese a que Haití enfrenta una de las crisis más severas de su historia reciente, el destino del país no está definido de antemano, y la región tiene la obligación moral de responder mediante una acción colectiva responsable.
«Nuestra meta es sumar esfuerzos de forma coordinada, integral y guiada por la apropiación regional con absoluto respeto por la dignidad y la soberanía del país”, sentenció.
Haití atraviesa una profunda crisis social, política, económica y humanitaria, intensificada por la violencia ejercida por grupos armados que dominan al menos el 95 % del área metropolitana de Puerto Príncipe.
Según un informe reciente de la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití (BINUH), entre enero y noviembre de 2025 se registraron más de 8.100 homicidios en el país, que además cuenta con más de 1,4 millones de personas desplazadas.


