El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sostuvo este viernes una llamada telefónica con el primer ministro de Haití, Alix Didier Fils-Aimé, en la que le manifestó su apoyo al liderazgo del Gobierno y le reiteró que el Consejo Presidencial de Transición (CPT) debe disolverse el próximo 7 de febrero.
El diálogo tuvo lugar un día después de que cinco de los siete integrantes del Consejo con derecho a voto suscribieran una resolución en la que solicitan la destitución del primer ministro Fils-Aimé.
«El secretario Rubio enfatizó la importancia de su mandato como primer ministro de Haití para combatir las bandas terroristas y estabilizar la isla. La violencia actual causada por las bandas solo se puede detener con un liderazgo firme y consistente», detalló el Departamento de Estado en un comunicado.
Asimismo, el secretario de Estado de Estados Unidos señaló que el Consejo Presidencial de Transición (CPT) debe disolverse antes del 7 de febrero, sin que actores corruptos busquen interferir en el proceso de Haití hacia la conformación de un Gobierno elegido democráticamente en beneficio propio.
«Estados Unidos se asegurará de que haya un alto costo para los políticos corruptos que apoyen a las bandas violentas y siembren el terror en Haití», advierte la nota.
La crisis institucional estalló cuando restan apenas dos semanas para que concluya el mandato del Consejo Presidencial de Transición (CPT), un órgano colegiado integrado por nueve miembros que ejerce de manera rotativa la jefatura del Estado, en un contexto en el que los actores políticos haitianos no han logrado acordar una propuesta común para definir la continuidad del Gobierno.
Los integrantes del CPT sostienen que Fils-Aimé ha tenido un desempeño deficiente y que no mantiene una cooperación adecuada con el consejo, por lo que impulsan su destitución antes del 7 de febrero.
Por su parte, el subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, advirtió esta semana que cualquier intento de alterar la composición del Gobierno sería interpretado por su país como una maniobra de desestabilización de Haití y acarrearía consecuencias.
Las autoridades haitianas proclamaron 2026 como año electoral. La primera vuelta de los comicios legislativos y presidenciales está programada para el 30 de agosto, mientras que una posible segunda vuelta tendría lugar el 6 de diciembre.
Las últimas elecciones presidenciales se realizaron en 2016 y dieron como ganador a Jovenel Moïse, quien fue asesinado en 2021.
En paralelo, la violencia armada en Haití, país sumido desde hace años en una profunda crisis, se ha recrudecido en áreas urbanas y periurbanas, donde las pandillas emplean armas de alto calibre y ejecutan ataques coordinados en distintos frentes.


