El presidente de Francia, Emmanuel Macron, advirtió este miércoles que una posible violación de la soberanía de Groenlandia por parte de Estados Unidos, territorio autónomo bajo jurisdicción de Dinamarca, generaría «consecuencias en cadena sin precedentes».
«Si se violara la soberanía de un país europeo y aliado, las consecuencias en cadena serían sin precedentes. Francia sigue la situación con la máxima atención y actuará en plena solidaridad con Dinamarca y su soberanía», afirmó Macron en el Consejo de Ministros, según reportó la portavoz del Gobierno, Maud Bregeon, en la conferencia de prensa posterior.
Las declaraciones de Macron se producen pocas horas antes de la reunión prevista para este miércoles en Washington entre el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y los ministros de Exteriores de Dinamarca y Groenlandia, Lars Løkke Rasmussen y Vivian Motzfeldt, en la que se abordarán las intenciones de Washington de anexar la isla y analizar posibles alternativas conjuntas.
El mandatario rechazó recientemente lo que calificó como «nuevo colonialismo y nuevo imperialismo» por parte de Estados Unidos, al señalar que incluso se ha planteado el uso de la fuerza para apoderarse de Groenlandia.
Como gesto político, el ministro francés de Exteriores, Jean-Noël Barrot, anunció este miércoles que Francia abrirá el próximo 6 de febrero un consulado en Groenlandia, territorio dependiente de Dinamarca que, según afirmó, es objeto de “chantaje” por parte del presidente estadounidense, Donald Trump.
«Si el objetivo es apoderarse de ella por cualquier otro medio que no sea la compra de Groenlandia, entonces, por supuesto, parece sumamente incongruente, ya que para un miembro de la OTAN atacar a otro miembro de la OTAN no tendría sentido; incluso sería contrario a los intereses de Estados Unidos», advirtió en la radio RTL Barrot, quien instó a EE.UU. a que cese este «chantaje».
Barrot subrayó que Groenlandia no desea ser considerada una propiedad ni ser gobernada, negada o integrada por Estados Unidos, y recordó que el territorio ha optado por mantener sus vínculos con Dinamarca, la OTAN y la Unión Europea.
Aunque actualmente solo residen seis ciudadanos franceses en Groenlandia, Francia pretende que su representación diplomática cuente con competencias ampliadas para respaldar las misiones científicas que se desarrollan anualmente en la isla, así como para apoyar a empresas francesas interesadas en establecerse allí.
No obstante, la apertura del consulado tiene principalmente un fuerte valor simbólico frente a las aspiraciones del presidente estadounidense, Donald Trump.


