El presidente francés, Emmanuel Macron, propuso aumentar la sanción para los consumidores de drogas de los actuales 200 a 500 euros, y aseguró que impulsará la cooperación con países terceros para lograr la incautación de bienes pertenecientes a líderes de carteles franceses que operan desde el exterior.
«Todo esto no sucedería si no hubiese gente que comprase cocaína, hachís, etc. Estoy harto de que haya gente que llore en unos barrios y que en otros barrio compren droga porque la ven como algo festivo», dijo Macron en un encuentro organizado por el diario La Provence en Marsella (sur), especialmente impactada por los narcocrímenes.
El presidente francés anunció que se producirá un «un cambio drástico» en la política antidrogas del país. Entre las medidas previstas, mencionó el incremento de la multa por consumo de drogas, que pasará de 200 a 500 euros, así como un endurecimiento de las acciones contra el incumplimiento en el pago de estas sanciones.
Macron sostuvo que golpear el bolsillo de los consumidores es una de las vías más eficaces para frenar el financiamiento del narcotráfico, especialmente en ciudades como Marsella, la segunda más poblada de Francia.
El mandatario se trasladó este lunes a esa ciudad, semanas después de uno de los crímenes vinculados al narcotráfico que más conmocionó al país en los últimos años: el asesinato del joven Mehdi Kessaci, hermano de Amine Kessaci, un reconocido dirigente ecologista y activista contra las drogas.
Durante su visita, Macron acudió a la tumba de Mehdi, quien fue asesinado a los 20 años, presuntamente como una forma de intimidar a su hermano Amine, quien vive bajo protección policial debido a las amenazas recibidas por su lucha contra el narcotráfico a través de su asociación y de su partido político, Los Ecologistas.
Marsella ha sido por más de cuatro décadas uno de los principales focos del tráfico de drogas en Europa y una de las ciudades con mayor número de homicidios relacionados con este fenómeno.
Los delitos vinculados al narcotráfico en la ciudad portuaria y sus alrededores alcanzaron su punto más crítico en 2023, durante la guerra entre bandas rivales —DZ Mafia y Yoda—, cuando se registraron 49 muertes, ya sea por ajustes de cuentas o de forma colateral, lo que representó más de un tercio de los narcocrímenes cometidos en Francia ese año.
En ese contexto, Macron advirtió que las redes sociales también se han convertido en un canal para el tráfico de drogas y adelantó que el Gobierno intensificará la persecución de los líderes de los carteles criminales.
«Iremos a buscarlos a los países en los que están para poder confiscar sus bienes», afirmó Macron. Muchos de estos barones de la droga huyen a países como los Emiratos Árabes Unidos (EAU).
A finales de noviembre, el ministro de Justicia, Gérald Darmanin, informó que, como resultado de la colaboración con los Emiratos Árabes Unidos, las autoridades lograron incautar 82 apartamentos en Dubái vinculados a redes de narcotráfico que operan en Francia.


